Euphoria 3: la intimidad, el caos y una mirada femenina según Natasha Newman-Thomas
Por Abril Semo.
El universo de la tercera temporada de Euphoria retomó uno de los lenguajes más potentes de la serie: el vestuario. La nueva diseñadora de vestuario de la producción, Natasha Newman-Thomas, enfrenta una tarea tan desafiante como inevitable: continuar el legado estético que convirtió a la ficción de HBO en un fenómeno cultural global.
En una conversación íntima con DMAG, la nueva costume designer avant-garde confesó su proceso profesional para abordar el legado de una de las series más miradas de los últimos tiempos.

Desde su estreno, la serie redefinió la relación entre moda, identidad y narrativa audiovisual. El maquillaje, el glitter, los looks hiperexpresivos y la mezcla de lujo con cultura juvenil construyeron una estética reconocible al instante. Ese universo fue desarrollado originalmente por Heidi Bivens, cuyo trabajo transformó cada outfit en una extensión emocional de los personajes. Newman-Thomas lo sabe: su misión no es reemplazar ese legado, sino expandirlo.
Uno de los ejes centrales de su mirada es que el vestuario no debe responder a modas pasajeras sino a la psicología de los personajes. En Euphoria, la ropa nunca fue solo ropa: es lenguaje, conflicto, deseo y vulnerabilidad. “Una de nuestras intenciones más fuertes fue definir a cada personaje dentro del mundo en el que ha madurado”, dijo Newman-Thomas. “A medida que esos mundos chocan y se encuentran… algunos personajes pueden sentirse influenciados por los demás como parte de su arco”.

Para la nueva temporada, la diseñadora explica que existe una evolución inevitable. “Cada personaje esta temporada fue único, y muy divertido de explorar psicológicamente…Desde Harley, que ama vestir ‘Affliction’, hasta Maddie, que lleva looks vintage de pasarela de los 90… tenés toda la gama de personajes. Tener ese rango es muy raro, y muy divertido como diseñadora de vestuario.”
Cuando le preguntamos cuál de estas evoluciones fue su favorita, parece una tarea casi imposible. “Sería cómo elegir a un hijo favorito”, aseguró, entre risas.
Los personajes crecieron, atravesaron traumas y cambios profundos, y ese proceso debe reflejarse visualmente. El vestuario, entonces, se mueve hacia un territorio más maduro, pero sin perder la intensidad emocional que define a la serie.
El desafío consiste en equilibrar continuidad y transformación. El público esperaba reconocer el ADN visual del show, pero también necesitaba sentir que los protagonistas avanzan hacia una nueva etapa vital. Ese equilibrio entre lo familiar y lo inesperado es uno de los pilares del nuevo enfoque estético.
Uno de los aspectos más relevantes de su trabajo es la importancia que Newman-Thomas otorga a la intimidad en pantalla. Esta filosofía se hizo evidente con su trabajo en el vestuario de “The Idol”, en el que vistió a Lily-Rose Depp cómo una estrella pop star obsesionada con la sexualidad.

“Siempre quiero que los actores se sientan seguros y cómodos. Estoy en constante comunicación con ellos y con el coordinador de intimidad sobre qué está bien y qué no”, aseguró. Parece que este tópico es casi tan crucial para su trabajo cómo las piezas de archive que vemos domingo tras domingo. Y continuó: “Tenemos que obtener permisos para cualquier escena con desnudez, debe estar justificada y aprobada por el actor.”
La diseñadora destacó que su proceso creativo implica una colaboración constante con el equipo de coordinación de intimidad y con el elenco. “Todos trabajamos juntos para decidir cuándo la desnudez es necesaria para la trama. Cada look se elige con mucho cuidado, según si impulsa la historia o la enriquecen. No están ahí solo por espectáculo”, declaró, casi cómo si fuese un juramento.

Esta mirada responde también a una transformación más amplia en la industria audiovisual: el vestuario deja de ser solo una herramienta estética para convertirse en un espacio de cuidado y confianza.
Además, si algo define a Euphoria es su capacidad para capturar el caos emocional de la adolescencia y la juventud. Newman-Thomas reconoce que esa energía seguirá presente, pero con nuevas capas de complejidad. Bajo esa premisa, la vestuarista asumió el desafío con respeto y entusiasmo. Su propuesta apunta a honrar el impacto visual que convirtió a la serie en un fenómeno, pero también a abrir una nueva etapa estética que acompañe el crecimiento de sus personajes.

Según sus palabras, para los últimos tres capítulos de Euphoria 3, podemos esperar “pura acción, sin relleno”. Según la diseñadora, las últimas instancias de la serie americana nos van a dar “muchos más mundos chocando, mucha más moda y mucho más caos.”
Si algo queda claro, es que en Euphoria la ropa nunca fue superficial. Es identidad, narrativa y emoción. Y en esta temporada, todo indica que ese lenguaje seguirá evolucionando para contar historias cada vez más complejas, íntimas y humanas.