Es una Bomba.
Carolina Herrera presenta su nuevo perfume La Bomba en un pop-up en Alto Palermo con un recorrido interactivo que busca trasladar el concepto de la fragancia a una experiencia sensorial inmersiva.
El nombre no es casual, “La Bomba” era como Diana Vreeland apodaba a Carolina Herrera, por esa energía magnética que define a la diseñadora desde el inicio. Décadas después, esa misma idea se convierte en perfume.
La fragancia está asociada a la expresión personal y a cierta noción de intensidad y espontaneidad. Es así que el perfume se construye como un floral con matices afrutados, con notas de pitaya roja, peonía Cherry y vainilla.

El espacio.
El pop-up está pensado como un circuito con distintas instancias participativas. En primer lugar, un mural colaborativo donde cada persona deja su frase y construye una mariposa colectiva en movimiento. En segundo lugar, una ruleta interactiva donde los participantes pueden llevarse premios sorpresa. También hay un sector de gifting para personalizar el packaging. Y por último, con la compra de la fragancia de 80 ml, se pueden grabar iniciales en el frasco.

La fórmula.
Detrás de La Bomba hay tres perfumistas de peso: Christopher Raynaud, Quentin Bisch y Louise Turner.
La fragancia comienza con un aroma jugoso y chispeante gracias a la pitaya roja. Después aparece una explosión floral con peonía Cherry y un toque de franchipán. El cierre, con vainilla trabajada en tintura que deja una sensación cálida, envolvente y bastante adictiva. El resultado: un floral afrutado con carácter, vegano y con alto porcentaje de ingredientes de origen natural.

Un frasco en forma de mariposa.
El diseño sigue una línea clara. Una mariposa en tonos rojos y rosas, asociada a la idea de transformación. En Carolina Herrera, el frasco suele tener un rol central, y como bien ella dijo: “Sí una fragancia es maravillosa, el frasco debe ser espectacular”. Estas palabras resumen una de las constantes en el universo de la marca: convertir cada fragancia en un objeto de deseo.
Está trabajado como una pieza de vidrio con forma definida y bastante protagonismo visual. El tapón, inspirado en los brazaletes de la casa, suma un detalle más dentro de ese mismo código. Más que un complemento, el envase funciona como parte del concepto general del lanzamiento.