DMAG | ¿Qué nos deja el Wanda Gate?
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¿Qué nos deja el Wanda Gate?

El culebrón del momento merece una reflexión, no porque nos interesen los chismes y la vida privada de nadie, sino porque es una interesante muestra de lo que nos pasa como sociedad.

Primero, la violencia mediática y de la sociedad, principalmente hacia una de las partes es abrumadora, y ésto es un fiel reflejo de que seguimos atrasando 100 años, condenando y rotulando a “la putita”, “la roba-maridos”, como si en una relación hubiese un culpable, una incitadora, y “ante tanta belleza, el hombre no se pudo resistir”. La connotación negativa de “la putita” hizo estragos en millones de mujeres que no pueden vivir su sexualidad libremente, por miedo a ser hostigadas con este calificativo diabólico. Y la violencia de la “cancelación”, grupos complotados en que “la culpable” se quede sin trabajo… ¿éste sería el equivalente a matar a piedrazos públicamente a la mujer infiel de algunas culturas?

Otro tema es la insistencia de oponer a los dos bandos, ¿por qué? ¿por qué seguimos perpetuando el estereotipo de dos mujeres luchando por la atención de un hombre? ¿Team C o Team W?

También es interesante ver cómo se pone en juego la monogamia, ¿sigue siendo el único modelo de relación válido? ¿por qué no podemos pensar en otras maneras de relacionarnos? Parece que ésta sociedad sigue castigando a los que se salen de la norma del amor monogámico para toda la vida.

Y por último, la privacidad, ¿algo más denigrante que tener que estar revisando el celular a tu pareja? ¿No sería más sano para todxs que lo que nos pasa se hable de frente y sin tapujos? Y ahí aparece de nuevo la sociedad patriarcal, el miedo a salirse de lo que corresponde, el hombre mantiene su pareja perfecta, pero tiene amoríos circunstanciales “a escondidas”, como si esto fuera lo normal.

La narrativa sigue siendo antigua y éste es nuestro humilde esfuerzo por tratar de deconstruirla.

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