Bernardo Martins: el artista brasileño del desfile de Rick Owens.
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Bernardo Martins: el artista brasileño del desfile de Rick Owens.

Por Erika Ingrid.

“Me llamó un martes y, dos días después, ya estábamos colaborando en el desfile de Rick”. Así resume Bernardo Martins el inicio de una colaboración que confirma algo que en el universo de Rick Owens no es novedad: la moda no funciona aislada, sino en diálogo constante con otras disciplinas.

Martins, artista brasileño radicado en Berlín desde 2019, construyó su práctica en el cruce entre tecnología, identidad e imagen. Su mudanza a Alemania estuvo atravesada por la búsqueda de nuevas oportunidades en un contexto político complejo en Brasil. Desde entonces, su trabajo se desarrolla en un terreno híbrido donde lo digital no es solo herramienta, sino lenguaje. Su producción se centra en retratos generativos creados con software de inteligencia artificial. Rostros que tensionan lo humano y lo sintético, lo orgánico y lo artificial. Imágenes que incomodan tanto como atraen.


En el desfile FW26 de Rick Owens, esas imágenes dejaron de ser únicamente digitales. Junto al equipo de maquillaje y estilismo, los retratos fueron reinterpretados y reconstruidos directamente sobre los rostros de quienes desfilaron. El resultado no fue una simple referencia estética, sino una traducción física de su universo visual.

Owens definió el trabajo de Martins como “una protesta reactiva a las condiciones que nos rodean”. Una descripción que dialoga con la propia narrativa del diseñador: cuerpos alterados, belleza no convencional y una constante tensión entre lo brutal y lo sublime. Cuando el mensaje es compartido, los cruces creativos suceden sin importar la cultura o el origen. Brasil y Estados Unidos, Berlín y París, arte digital y pasarela. Lo que se consolida es una idea común: usar la imagen como forma de comentario sobre el presente.

Martins lo dice con claridad: “Algunos ven mi trabajo como absolutamente horrible, y otros ven belleza en él”. Esa polaridad no es un accidente; es parte del gesto. En un momento donde la percepción está atravesada por filtros, algoritmos y posicionamientos personales, la reacción frente a una obra también habla de quien la mira.

La colaboración entre Rick Owens y Bernardo Martins no fue solo un recurso visual para un desfile. Fue la confirmación de que la moda, cuando se cruza con el arte de manera genuina, puede ampliar su discurso y convertirse en un espacio de reflexión sobre el tiempo que habitamos.