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Un pedazo de nuestra tierra en casa

Por Santiago García Trias

 

Martín Bustamante es el «rescatista» de los tesoros perdidos de una Argentina colonizada.

“…Somos quienes somos porque ellos, los antepasados, han sido antes. Contar la propia vida es también contar la vida de ellos…” J. Borges.

 

Quién puede dudar de que existe un fenómeno que habitualmente llamamos herencia. Esa identidad a veces traspapelada por los tiempos presentes. Esa fuerza de entender dónde comenzó todo, y por qué fue por mucho tiempo arrebatada. El arrebato descortés de nuestra cultura y el encandilamiento de una Europa lejana.

A través de los objetos se pueden contar historias que aún hoy están presentes en nuestras raíces, y que atesorarlas en nuestras casas es como atesorar parte de ese universo que creemos lejano. Hay momentos en la actualidad en donde todo parece confuso, donde hay dificultad de comprender cuál es el refugio de nuestros propios pensamientos, o bien, nos preguntamos muchas veces ¿quiénes verdaderamente somos? La elección de objetos, aunque parezca asombroso, acarrea una historia que inconscientemente nos resuena adentro, y podríamos encontrar un poco de nosotros mismos si observamos dichos objetos con sensibilidad.

¿Qué sucede cuando estos objetos son heredados, o bien, cuando deseamos que alguien conserve la memoria de los mismos en sus casas por más que esa, no haya sido propia? ¿Cuál es ese poder invisible que le prestamos al objeto?

Es interesante ver cuando creamos nuestros hogares, la herencia de nuestra personalidad impregnada en cada rincón: es ahí cuando los espacios se vuelven vulnerables y especiales. ¿La elección de las cosas que nos rodean será tal vez, una mera casualidad, o tendrá que ver con nuestros antepasados?

Martín Bustamante es dueño y creador de Facón, un proyecto cuya raíz central es la revalorización de los productos argentinos y el contacto directo con la mano artesanal, muchas veces olvidada.

 

 

Martín, honesto, humilde, de un gran semblante que denominaríamos “pintón”, no duda en perderse a lo largo y ancho de nuestro país buscando los tesoros perdidos y reescribiendo la autobiografía de la nativa argentina, entablando ese diálogo estrecho con lxs artesanxs de manos mágicas que necesitaban ser escuchadxs. Mientras que el aroma a cedrón inunda a los extranjeros que se pierden dentro de sus espacios entusiasmadxs al ver una nueva versión de los recuerdos de nuestra patria, la curaduría rebelde pero concreta se expresa a lo largo de sus pasillos, dándole esa experiencia al cliente como si se estuviera llevando una parte de nuestra Nación.

Facón, claramente no es otra casa más de recuerdos argentinxs, es más bien, un conjunto de las distintas culturas que construyen los cimientos de quién es la bella Argentina.

 

¿Quién es Martín?

Soy una persona curiosa, versátil me gusta desde la carpintería, la pintura, la mecánica, hasta andar en moto. Estudié publicidad, marketing, dirección de arte, administración, entre otras cosas, hasta que encontré que la dirección de arte en publicidad englobaba lo que me interesaba. Me gustó siempre viajar por Argentina, también viví un tiempo afuera y creo que todo ese conjunto de experiencias y oficios forman mi interés por lo artesanal desde un punto de vista abarcativo.

 

Martín Bustamante buscando tesoros por el país.

 

¿Cómo nació Facón? 

Está estrechamente relacionado con mi interés por lo artesanal, y lo artístico como dije anteriormente. Pero también, con mi experiencia de vivir afuera, y ver la Argentina desde otra perspectiva. Cuando salís del país de donde vivís y lo mirás con otros ojos, te das cuenta de que hay un montón de cosas interesantes y contenido que está bueno aglomerarlo en un lugar, y en Londres se me despertaron estas ganas de llevar a Europa productos argentinxs. Me terminé volviendo a mi país antes de que eso sucediera, proyectando que en algún momento cuando cumpla “cierta edad” y estaría más “asentado” en un sitio, lo llevaría a cabo. Luego de una cena con una amiga, me convencí de llevarlo a cabo en este lugar donde hoy es Facón. Antes, solía ser un restaurante que era de mi vieja, y lo estaba dejando después de diez años, asi que aproveché el lugar y luego de un año en la búsqueda de artesanxs, nació el proyecto con este local a la calle.

 

¿Por qué elegiste lo autóctono como el alma de tu proyecto?

Creo gran parte por mi sangre criolla, parte de los Bustamante viven en este lugar desde hace mucho tiempo, y a su vez, de haber viajado con el viejo y la curiosidad del país. También, de venir de trabajar como artista, con la madera y con la pintura. Ahí se despierta la conexión fundamental con el artesano, el arte a través de otra persona por la cual canalizo y me siento cómodo con el lenguaje.

 

 

¿Te imaginabas el suceso de Facón?

No. Realmente no. Pensé en el proyecto siempre con pasión y anhelo, esa pasión que te lleva a seguir con tu proyecto. Creo que tuvo una linda repercusión, me gustaría más posicionarlx afuera, me parece un desafío que está bueno. Hay algo en el extranjerx que me parece desafiante.

 

¿Qué significa la herencia para vos?

¡Qué pregunta! Primero creo que hay que conocer que se está comunicando con la herencia. Y a partir de eso, poder transmitir culturalmente Argentina, en mi caso. Creo que lo que me ayuda son los viajes, para entender de qué se trata, no solo leerlo en los libros. Creo que la herencia parte de algo humano, entender sus costumbres y movimientos. Hace poco llegó a nuestro local un chico que se caminó desde Ushuaia hasta la Quiaca, y me paso los datos de su viaje. Yo muy entusiasmado, llegué a casa y empecé a buscar sobre todo lo que me había comentado. Porque quieras o no, él me estaba “heredando” un poco de su experiencia. Creo que de eso se trata, de conocer la historia detrás, porque todas son distintas.

 

¿Por qué decidís involucrarte tanto en la búsqueda de cada historia detrás de cada objeto?

Honestamente, es un mix de cosas. Me gusta viajar, me da curiosidad; agarro un mapa, o busco en Google y leo sobre ese lugar desconocido. Investigo a ver si hay alguna fiesta tradicional del lugar y allá voy. Soy una persona aventurera, pero es algo muy natural lo de los viajes. Me gusta lo criollo, el folclore de los lugares. No solo de Argentina.

 

 

¿Qué le sugerirías a las personas que aún no tienen un objeto de “Facón” en sus casas y quieren animarse?

Yo creo que hay algo experimental de poder venir al local, y que el producto te encuentre a vos. También, hoy en día está casi todo digitalizado. Creo que me parece importante que se conozca la historia de la persona, podes ver que tenemos desde productos como morteros para la cocina si te gusta cocinar, hasta mantas, objetos varios de madera, alfombras tejidas artesanalmente, elementos de indumentaria, objetos de decoración, etc. Hay tantas cosas que es una experiencia ecléctica que tiene que ser vivenciada, y todo es muy versátil.

 

¿Cuál es el eje rector para la combinación de todas estas cosas juntas en un mismo espacio sin que ninguna pierda su protagonismo?

Es instintivamente, lo armo como si fuera mi casa. Trato de que el producto tome su protagonismo; que todo tenga su lugar.

 

¿Qué sentís cuando descubrís una técnica ancestral, o un producto creado por una comunidad?

Hay mucho ancestral en los objetos de Facón. Parte de cómo y con qué recursos se resolvían las artesanías es algo que me fascina y me inspira: no solo se trata del producto, sino cómo se hace la pieza, con su técnica e historia.

 

¿Qué es lo más importante de Facón?

Me parece que la honestidad, la transparencia del producto tanto como de mí al llevarlo a cabo, es una de las cosas más importantes. Siento que es genuino, que no le vendí el alma a nadie.

 

 

¿Qué es lo que te dicen lxs artesanxs al ser redescubiertos, ¿Cuál es el diálogo con ellos?

No me dicen nada en particular, ellos hacen su laburo. No tienen esa ambición de vender en Buenos Aires. Yo trato de respetar sus reglas, y vamos probando generando un vínculo.

 

¿Cómo ves tu proyecto luego que estos tiempos difíciles pasen?

Posicionado afuera, ese siempre fue el deseo. Países como Australia, Estados Unidos, Europa etc. La idea de encontrar un Facón dentro de una ciudad como Nueva York, por ejemplo, entre sus torres modernas generando un contraste me parece espectacular. Conceptualmente es eso, pero estoy seguro de que esta idea tiene que seguir evolucionando.

 

¿Tu casa es el reflejo de tu tienda? ¿O existe un mundo paralelo para la privacidad de Martín?

Un poco sí, es bastante similar. Me llevo cosas para casa. Soy de llevar bastante la posta en el armado del hogar. A Agus le divierte que yo lo haga y sabe que me gusta. Me cede ese lugar. Siento que ahora con Andes, mi hijo en casa, también puedo transmitirle un poco del proyecto.

 

¿Qué mensaje le transmitirías a la gente a la hora de armar un proyecto nuevo?

Animarse. Y tener disciplina si es eso lo que sentís hacer.

Nunca es el “momento indicado” para hacer las cosas. Hay miedos en el camino y dudas lógicas. Te juro que hay algo de la espontaneidad que ayuda a que se concreten las cosas, hacer lo que amas también ayuda, no siento que podría aconsejarle puntualmente a la gente, porque uno puede contar la propia historia. Luego, es importante que cada uno lo interpele con lo que le resuena. Somos todos distintos.

 

 

Facón Buenos Aires

https://facon.com.ar/

+54 1148327711 – +5491158821255

Nicaragua 4880. Capital Federal

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