DMAG | Tabú: Todo sobre BDSM
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Tabú: Todo sobre BDSM

Sin secretos, amxs y sumisxs establecen sus propias reglas en un mundo sexual revelado por Ciro, experto en BDSM. Feels so good being bad.

 

Text   Lucía Levy

 

¿Cómo nace tu elección sexual por el sado?

Hoy ya no se habla de sado, sino de BDSM: una sigla que agrupa las palabras Bondage, Dominación / Disciplina, Sumisión / Sadismo y Masoquismo. Yo descubrí mi gusto por esta práctica en la adolescencia. Estaba mirando la película Barbarella (Roger Vadim, 1968) y había una máquina llamada Orgasmatrón, que provocaba la muerte por orgasmos. La vi y pensé: “Yo quiero tener ese poder”. Ahí entendí que me gustaba tener el control a nivel sexual.

 

 

¿Hay algún tipo de iniciación?

No. Uno se acerca a esto a través de foros o páginas y asiste a reuniones sociales. No es necesario que te enseñen, pero sí es mejor. Desde hace cinco años yo educo, visibilizo y mejoro la experiencia a través de talleres grupales e individuales en bdsmargentina.com

 

 

¿Existe un “estilo de vida sado”?

No diría que es un estilo de vida, pero sí un estilo de sexualidad que trasciende la cama. Una relación de dominación/sumisión puede extrapolarse a la vida cotidiana con protocolos como la vestimenta, el trato formal o pedir permiso para hacer algo. Al ser una sexualidad alternativa, nos lleva a lugares donde el sexo vainilla no llega. Las cosas que nos erotizan no pasan solamente por lo genital.

 

 

Recién hablaste de “sexo vainilla”. ¿Qué es?

Dentro de nuestra comunidad se llama “vainilla” a las personas que tienen sexo convencional. El término representa a aquel que no se arriesga, que prefiere negar o descartar antes de probar y explorar. La analogía surge de una historia donde un grupo de personas va a una heladería y los que no se animan a probar gustos nuevos eligen “vainilla”, por ser lo que conocen. Van a lo seguro, como con su sexualidad.

 

 

¿Qué lugar tiene la fidelidad en una pareja con estas inclinaciones sexuales?

Las relaciones BDSM son muy profundas. La comunicación constante y la honestidad son fundamentales, por lo que la infidelidad no está bien vista dentro de la comunidad. Sin embargo, entre los practicantes de BDSM encontramos todo tipo de relaciones: matrimonios fieles, infieles o poliamorosos, parejas abiertas, novios, compañeros de juegos. El hecho de que practiquen BDSM no influye en la forma en que se construye la relación.

 

 

¿Cuál es la regla más importante?

El consenso. Hay diferentes maneras de llevarlo a la práctica y establecer los límites, pero la más simple es el SSC: Sensato, Seguro y Consensuado. Además existe la palabra de seguridad, que si se dice durante la sesión puede  interrumpirla, ya que advierte sobre algún problema. Hoy se popularizó el uso de la metodología de semáforo con “amarillo” y “rojo”. La palabra “rojo” interrumpe la sesión y desarticula los roles; ya no hay dominante ni sumiso. Otro protocolo que se mantiene es el collar que usa el sumiso con las iniciales de su amx.

 

 

¿Unx amx puede tener varixs sumisxs y viceversa?

Sí, un amo o ama puede tener muchxs sumisxs, hasta dos o tres, pero no es tan común porque implica dedicar mucho tiempo a las relaciones. Para lxs sumisxs no es usual tener más de unx amx, porque el problema radicaría en la asimetría de poder: ¿A quién obedecés?

 

 

¿Los prejuicios más comunes que escuchás respecto del sado?

Muchos. Quizás el más común es que somos raros y enfermos, que necesitamos terapia porque algo no está bien con nosotros si nos expresamos sexualmente de forma distinta. También hay otro prejuicio fomentado por el cine. Se suele pensar que al sumisx se lo va a someter a los caprichos del amx y que recibirá torturas dignas de un calabozo medieval.

 

 

¿Hay aceptación en la sociedad?

No. Últimamente es un poco más común en las grandes metrópolis, porque su gente es abierta y las cuestiones de género y sexualidad están habladas. Pero hay comunidades más pequeñas y retrógradas, en las que aún puede estar mal visto salirse de la sexualidad “tradicional”. En Rusia, por ejemplo, el BDSM no está mal visto pero es ilegal ser homosexual. Parece mentira que en el siglo XXI sigamos teniendo este tipo de conversaciones.

 

 

¿Cómo se deciden los roles de amx y sumisx?

Es muy personal. Una relación de dominación/sumisión suele ser un proceso de conocimiento, de exploración, que lleva tiempo y dedicación. La mejor forma de pensar cuál sería tu rol es ir al terreno de tus fantasías. Al momento de masturbarte, cuando llega el pico de placer, ¿cuál es la imagen mental que desata el irremediable orgasmo? ¿Qué pasa en ese momento? ¿Estás tomando el control o estás al mando? ¿Te están haciendo cosas? ¿Te someten y no podés resistir? Ahí está tu respuesta.

 

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