DMAG | Así fue Fashion Revolution Week 2020
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Así fue Fashion Revolution Week 2020

Por Andrea Arzola

Hace siete años atrás, cuando el término «sustentabilidad» no se escuchaba tanto como ahora, Carry Somers y Orsola de Castro se dieron cuenta de la importancia de la sostenibilidad dentro de la industria y la gran necesidad de ponerla en práctica para disminuir el impacto negativo del proceso productivo de la moda. En 2013 crearon Fashion Revolution como respuesta al derrumbe de la fábrica del Rana Plaza, que se cobró la vida de 1.134 trabajadores textiles en Bangladesh.

Su principal objetivo es humanizar la industria de la moda, haciéndola más justa, segura, sostenible y transparente. Durante todo el año ponen el foco en aportar soluciones. Ahora que se trata de un movimiento global, la Fashion Revolution Week se celebró este año del 20 al 26 de abril para concientizar a lxs consumidores de la responsabilidad que tienen a la hora de comprar y exigirles a las marcas transparencia en el proceso productivo.  La edición que acaba de terminar tuvo la particularidad de que fue 100% digital debido a la pandemia que mantiene en vilo al mundo.

A pesar del formato, más de 90 países participaron llevando a cabo distintas actividades como flashmobs, talleres, conferencias y hasta una campaña mundial de selfies. Este año, a diferencia de los anteriores, se centró en cuatro áreas clave: consumo, composición, condiciones y acción colectiva, mostrando cómo la crisis actual está afectando a las personas que fabrican nuestra ropa y la forma en la que nuestros desechos están dañando al planeta y a los océanos.

“La crisis de Covid-19 ha llevado a las principales marcas y minoristas a cerrar sus tiendas y cancelar los pagos y pedidos de los proveedores, sin asumir la responsabilidad de los trabajadores en sus cadenas de suministro que en su mayoría carecen de salario por enfermedad, licencia pagada, atención médica adecuada y no tienen ahorros a los que recurrir. Y más allá del devastador costo humano y económico de la pandemia mundial de coronavirus, hoy en pleno 2020, los abusos de los derechos humanos, la esclavitud moderna y la degradación ambiental siguen siendo los principales problemas dentro de la industria», advierten los organizadores.

#WhatsInMyClothes

Otra particularidad de este año es el nuevo hashtag. Además del ya conocido “#WhoMadeMyClothes” nace: #WhatsInMyClothes, gracias a los últimos hallazgos sobre las sustancias que están ocultas en nuestra ropa.

Fashion Open Studio exhibió diseñadores de 12 países

Fashion Open Studio fue el primer evento de moda internacional en producir un calendario completamente digital. Además de las distintas actividades y talleres, los participantes tuvieron la oportunidad de ingresar digitalmente a los estudios de diseñadores de todo el mundo, entre ellos Phoebe English, Raeburn y Bethany Williams de Reino Unido, Kevin Germanier de Francia, Ka Sha de India, Kowtow de Nueva Zelanda, Emmy Kasbit de Nigeria, Caralarga de México y Môi Điên de Vietnam.

“Cada crisis no solo trae desafíos sino también oportunidades extraordinarias para mejorar. Fashion Revolution está comprometido con un nuevo comienzo para la industria de la moda. Muchos pioneros y visionarios en la industria ya han demostrado en los últimos diez años que la moda transparente, justa y respetuosa con el medio ambiente se convertirá en la nueva normalidad”, agrega la organización. «Con los respectivos cambios en sus sistemas y estructuras, la industria de la moda tiene el potencial de proporcionar a millones de personas medios de vida dignos y la posibilidad de conservar y restaurar a nuestro planeta», concluye la Fashion Week Revolution.

 

 

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